lunes, 9 de febrero de 2009

Diez años y sigue

Una década que comenzó con el voto castigo de millones de venezolanos cansados de un bipartidismo caracterizado por la corrupción, promete continuar; pero no por que esa sea la voluntad de su pueblo, sino porque el camino se ha ido preparando a lo largo de estos diez terribles años. Chávez ha arado el terreno poco a poco, primero amoldando la constitución a su gusto, después colocando a familiares y amigos en puestos estratégicos del Gobierno, más tarde secuestrando descaradamente los otros dos poderes: el legislativo con un 84% de asambleístas de su partido y el judicial que ha sido el órgano ejecutor de leyes inconstitucionales. Después de diez años de nefasta administración, que ni siquiera las medidas más populistas han podido disimular, con los índices de inseguridad por las nubes y el PIB por el suelo, en Venezuela lo que queda es esperanza. El sentir de su población es muy distinto al que Chávez quiere enseñar al mundo, los venezolanos no están contentos, y eso se ve en la calle, en las marchas de la oposición y en las últimas elecciones en las que los venezolanos dijeron NO, a su empeño por acaparar los poderes. Pero el primer mandatario venezolano no se resigna y aún en contra de la constitución que el mismo diseñó, volverá a someter su reforma constitucional a votación. Hace poco más de un año Venezuela no aceptó la reforma, ¿Por qué va a ser distinto esta vez? o Chávez cree que los venezolanos han cambiado tan rápido de opinión o su gobierno disfrazado de democracia, busca perpetuarse a toda costa.

No hay comentarios: